La Fundación Red de Arte inició un despliegue cultural en todo el país que se mantendrá activo hasta el próximo 3 de mayo. A través de la iniciativa “Formación Creativa para la Paz”, diversas galerías y tiendas oficiales funcionan como centros de aprendizaje para enaltecer las raíces venezolanas y el talento de sus artesanos. El eje central de esta semana es el reconocimiento al cuatro como emblema musical del país. En 13 estados del territorio nacional se efectúan conversatorios simultáneos que exploran el oficio de la luthería y la interpretación sonora, conectando a los ciudadanos con la historia y la fabricación de este instrumento tradicional. La programación académica también abarca talleres de técnicas textiles y artes manuales en distintas regiones. Desde bordado artístico y macramé en Valencia, hasta el modelado de arcilla y la pintura en el oriente y occidente del país, la agenda busca transformar el arte en una herramienta de formación y bienestar para todas las edades. Ante la proximidad de las festividades religiosas, varias comunidades participan en talleres dedicados a la ornamentación de la Cruz de Mayo. Estas actividades preparatorias incluyen la confección de rosas de papel y otros elementos tradicionales, asegurando que los saberes populares se transmitan de generación en generación. El cierre de esta jornada tendrá lugar este domingo en el Eje del Buen Vivir, en Caracas, con un evento dedicado a la Santísima Cruz de Mayo. La celebración contará con la presencia de cultoras galardonadas, poetas y músicos, además de un mercado artesanal donde el público podrá disfrutar de la diversidad creativa de la nación.
Sector inmobiliario proyecta crecimiento y apertura a capitales extranjeros
El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, Pablo González, anticipó una recuperación del mercado a mediano plazo. Este avance estaría impulsado por una mayor flexibilidad en las relaciones con organismos internacionales, lo que permitiría mejorar las condiciones financieras y elevar la demanda de propiedades en el país. Según datos compartidos por Consecomercio, la reactivación se apoya en la entrada de inversiones foráneas y el posible fortalecimiento del sistema bancario. A esto se suma el retorno de empresas y talento internacional, factores que se consideran esenciales para dinamizar la economía y el sector de bienes raíces. El gremio destaca que el mayor desafío actual es de tipo estructural, debido a la necesidad de aumentar la construcción de viviendas. Es fundamental equilibrar la oferta para satisfacer una demanda que se espera crezca con rapidez, enfrentando así el déficit habitacional que persiste en el territorio nacional. Para lograr estos objetivos, las instituciones enfatizan la importancia de garantizar seguridad jurídica y condiciones atractivas para los inversionistas. Se busca que el mercado inmobiliario funcione como un motor de desarrollo que impulse el bienestar económico general. Finalmente, José Gregorio Rodríguez, representante de Consecomercio, ofreció una perspectiva optimista para la economía nacional. El directivo estima que la actividad comercial registrará un crecimiento cercano al 10% durante la segunda mitad de 2026.
Sector inmobiliario proyecta crecimiento y apertura a capitales extranjeros
El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, Pablo González, anticipó una recuperación del mercado a mediano plazo. Este avance estaría impulsado por una mayor flexibilidad en las relaciones con organismos internacionales, lo que permitiría mejorar las condiciones financieras y elevar la demanda de propiedades en el país. Según datos compartidos por Consecomercio, la reactivación se apoya en la entrada de inversiones foráneas y el posible fortalecimiento del sistema bancario. A esto se suma el retorno de empresas y talento internacional, factores que se consideran esenciales para dinamizar la economía y el sector de bienes raíces. El gremio destaca que el mayor desafío actual es de tipo estructural, debido a la necesidad de aumentar la construcción de viviendas. Es fundamental equilibrar la oferta para satisfacer una demanda que se espera crezca con rapidez, enfrentando así el déficit habitacional que persiste en el territorio nacional. Para lograr estos objetivos, las instituciones enfatizan la importancia de garantizar seguridad jurídica y condiciones atractivas para los inversionistas. Se busca que el mercado inmobiliario funcione como un motor de desarrollo que impulse el bienestar económico general. Finalmente, José Gregorio Rodríguez, representante de Consecomercio, ofreció una perspectiva optimista para la economía nacional. El directivo estima que la actividad comercial registrará un crecimiento cercano al 10% durante la segunda mitad de 2026.
