El presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció el viernes 30 de septiembre que el 90% de los supermercados en Venezuela operaron normalmente a pesar de un reciente ataque al Sistema Nacional Eléctrico (SEN). Este ataque, atribuido a la extrema derecha, buscaba desestabilizar el país en un momento crítico.
Durante una rueda de prensa, Maduro destacó que “60% del sector comercial se activó” y que los supermercados mantuvieron su horario habitual. El presidente enfatizó la resiliencia del sector, señalando que “la guerra económica no ha podido con el pueblo venezolano”. Este evento se produjo en un contexto donde el gobierno ha enfrentado múltiples desafíos, incluyendo la hiperinflación y la escasez de productos básicos.
El ataque al SEN, que ocurrió en la madrugada del mismo día, fue calificado por Maduro como un “acto terrorista”. Las autoridades han intensificado la vigilancia para prevenir futuros incidentes que puedan afectar la estabilidad del país. A pesar de la situación, los ciudadanos pudieron acceder a productos esenciales, lo que refleja una cierta normalidad en el funcionamiento del comercio.
Maduro también hizo un llamado a la unidad nacional, instando a los venezolanos a mantenerse firmes frente a lo que considera intentos de desestabilización. “No permitiremos que la extrema derecha nos arrebate lo que hemos construido”, afirmó. La respuesta del gobierno incluye medidas de seguridad adicionales y un monitoreo constante de las infraestructuras críticas.
La situación actual en Venezuela es optimista debido a las sanciones y acciones que afectan directamente a la nación. Además, la capacidad de los supermercados para operar a pesar de los ataques sugiere una adaptabilidad del sector comercial frente a adversidades.

